Videofórum: el alzheimer
En el documental podemos ver como la señora pasa por una serie de etapas, en la que en cada una se obsesiona con algo distinto, las etapas son las siguientes:
– Etapa del dentista. Iba al dentista todos los días porque escribia notas diciendo que tenía que ir y no recordaba que ya había ido.
– Etapa del audífono. Continuaba con las notas, obsesionada con que su hija tenía que comprarle pilas para su audífono. Fue entonces cuando la hija se dio cuenta de que las notas eran negativas para ella.
– Etapa de las galletas Lorna Doone. Almacenaba muchísimas cajas de galletas por todos lados.
– Etapa de la pedicura. Similar a la del dentista.
– Etapa de la entrada. Guardaba las entradas de los espectáculos vistos y quería constantemente volverlos a ver.
– Etapa de la seguridad social. Ésta se caracteriza porque la señora enviaba cartas y llamaba constantemente para que le devolvieran su cheque.
– Etapa del plátano. Comía plátanos constantemente durante todo el día
– Etapa de la maleta. Sacó todas las maletas de casa y empezó a llenarlas con todo lo que se encontraba.
La enfermedad del alzheimer se compone de 3 etapas desde el punto de vista clínico:
– Etapa Inicial o Fase 1:
Esta primera etapa se caracteriza por tener algunas pérdidas de memoria, leves o incluso inadvertidas, pero al final van interfiriendo en su vida diaria. Cambios de humor e incluso enfados cuando se dan cuenta que pierden el control de lo que les rodeas. Recordamos que en el caso de esta señora, está en esta etapa cuando es consciente de que se le olvidan las cosas, y como respuesta a este problema empieza a escribir notas de todo. También observamos que se enfadaba y se frustraba cuando gracias a su hija se daba cuenta de sus olvidos.
– Etapa Intermedia o Fase 2:
Disminuye la memoria reciente y hay cambios de comportamiento más acusados, aumenta la dependencia del paciente, el lenguaje empieza a verse comprometido y necesita ayuda para el autocuidado. Las rutinas o conversaciones superficiales pueden verse conservadas pero cuando se profundiza empiezan a aparecer dificultades, de hecho podemos recordar como la hija al principio no sabía que le pasaba, hasta que se dio cuenta de que el problema eran las notas. El lenguaje empieza a verse más afectado, sus movimientos empiezan a perder el equilibrio. Durante esta fase es donde aparecen todas las etapas que se han citado anteriormente, exceptuando tal vez, la del dentista y el audífono, por ser las primeras. En esta etapa la hija actúa rompiendo las notas. No sabe cómo afrontar la situación.
– Etapa Avanzada o Fase 3:
El paciente depende por completo de terceras personas para su subsistencia. La memoria empieza a perderse tanto la reciente como la remota. No reconocen a sus hijos, cónyuges, etc.. Aumentan las complicaciones y riesgos derivados de infecciones, deshidratación, desnutrición, heridas por inmovilización, etc… Esta etapa ocupa la gran parte del documental, en la que la hija no sabe cómo afrontarla, al principio está constantemente cabreada, la situación le puede e intenta constantemente hacerle ver a su madre que las cosas no son así. Al final, acaba comprendiendo la enfermedad, aceptándola, y consiguiendo la paz interior. Disfruta el tiempo con madre, como si fuera su amiga, ya que ella no la recuerda. Al final decide que lo mejor para ambas es internarla en una residencia especializada. En la cual obtiene gran mejoría rodeada de personas como ella y con un plan de cuidado ajustado a lo q esta patología necesita.
En estos enlaces ( están ordenados ) podemos ver un programa muy completo sobre el alzheimer: fases, sintomatología, cuidados, servicios sociales e incluso asuntos legales:
BIBLIOGRAFÍA:
Caso clínico: Sra. Margarita.
Llamamos ancianos frágiles o de riesgo a aquellos que, debido a las consecuencias del paso del tiempo unidas a algún factor negativo, tienen un elevado riesgo de perder su autonomía, de sufrir complicaciones en su estado de salud o de ingresar en una institución si no reciben la ayuda adecuada. Atendiendo a estos criterios, entendemos que la señora Margarita es una anciana de riesgo ya que:
– Presenta avanzada edad: 78 años.
– Tiene riesgo de caídas. Sufre una incapacidad del MMII, que se ve enardecida por la situación de depencia total de su marido, ya que es ella la que tiene que movilizarlo y realizar todas las tareas del hogar.
– Pluripatológica: hipertensión arterial, dislipemias y deterioro de la circulación en MMII, ansiedad, depresión y cansancio.
– Toma al día los siguientes medicamentos: AAS, enalapril/hidroclorotiazida, atorvastatina, omeprazol y bisoprolol.
– Observamos déficit de soporte, tanto económico como social, ya que el único sustento económico con el que cuentan es la paga de su marido, y el apoyo social se reduce a las visitas ocasionales de la hermana de su marido y sus hijas, no contando con más familia por parte de la cuidadora y negándose la familia del enfermo a ayudar.
VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL
Valoración del área física: Margarita presenta, como ya hemos visto anteriormente: hipertensión arterial, dislipemias y deterioro de la circulación en MMII. Es continente. Sigue una dieta adecuada.
Valoración del área funcional: Es independiente para todas las ABVD, con una escala Lawton y Brody: 7. Realiza ella sola todas las actividades del hogar: “las voy haciendo poco a poco, como puedo”. Además ahora con la falta de movilidad de su marido es ella la responsable de realizarle los cambios posturales, tarea que es complicada para ella y ante la que siente miedo.
Valoración del área mental: El estado cognitivo de Margarita se corresponde con los cambios normales asociados al envejecimiento, es decir, no está alterado.
Sin embargo el componente afectivo presenta una clara alteración verbalizando ella misma sufrir ansiedad, depresión y falta de esperanza por el estado de salud de su marido que se relaciona además con el trastorno del sueño que padece. Además está preocupada porque no conoce y tiene dificultad para administrar a su marido los cuidados que éste precisa. Se encuentra cansada, tanto física como psicológicamente, y no conoce estrategias para afrontar y controlar todos estos problemas.
Según la escala de Golberg: 13, considerándose ansiedad probable a partir de 4.
Valoración del área social-familiar: Es cuidadora de su marido con el que vive en la misma casa, el cual es completamente dependiente. No tienen hijos. Ella no tiene parientes cercanos y él tiene hermanos pero se niegan a ayudar. Sólo reciben la visita de su hermana y sobrinas lo visitan algunas veces. Económicamente se mantienen de la paga de jubilación de él, que es el único dinero que entra en el hogar.
En general creo q el plan de cuidados está bien hecho. Cuando se indican los patrones que están alterados yo creo que faltaría citar el del sueño y el de rol/relaciones, aunque es cierto que en las intervenciones se incluyen actividades para estos dos patrones. Por otro lado, a mi parecer, la mujer, más que riesgo de cansancio del rol del cuidador, padece cansancio del rol de cuidador, directamente.
A continuación se citan algunos recursos para satisfacer las necesidades de Margarita y su marido:
– Recursos sociales generales: SAS
– Recursos terapéuticos específicos:
Servicio Andaluz de Teleasistencia
Servicio de Ayuda a Domicilio
Servicio de Centro de Día y Noche
Servicio de Atención Residencial
Por último la importancia del equipo multidisciplinar e interdisciplinar tiene su importancia en la integridad de los cuidados, ya que estos pacientes a menudo presenta una variada sintomatología y un abanico de problemas y alteraciones.
Problemas de salud y dependencia más prevalentes en la población anciana. Importancia de integrar a los familiares en los cuidados y del equipo multidisciplinar e interdisciplinar.
Los problemas de salud y dependencia en el anciano son variados y extensos, y a menudo cursan de manera pluripatológica. Entre los más destacados encontramos los siguientes:
– Arterioesclerosis de las extremidades: depósito e infiltración de sustancias lipídicas, en las paredes de las arterias de mediano y grueso calibre, que provoca una disminución en el flujo sanguíneo pudiendo dañar vasos y otros tejidos.
– Artrosis: degeneración del cartílago articular por el paso de los años, causando dificultades de movilidad y dolor articular durante los movimientos.
– Artritis: inflamación de una articulación, caracterizada por dolor, limitación de movimientos, tumefacción y calor local.
– Osteoporosis: disminución de la cantidad de minerales en el hueso, perdiendo fuerza la parte de hueso trabecular y reduciéndose la zona cortical por un defecto en la absorción del calcio, volviéndose quebradizos y susceptibles de fracturas.
– Alzhéimer: pérdida inmediata de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian.
– Párkinson: enfermedad neurológica que se asocia a rigidez muscular, dificultades para andar, temblor y alteraciones en la coordinación de movimientos. Por disminución de la dopamina y alteración de la sustancia negra.
– Demencia senil: pérdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales que no responden al envejecimiento normal. Hipercolesterolemia: presencia de niveles elevados de colesterol en la sangre. Contribuye a muchas formas de enfermedad, sobretodo cardiovascular.
– Diabetes mellitus: incapacidad de las células para absorber la glucosa.
– Hipertensión arterial: presión arterial es la fuerza con la que el corazón bombea la sangre contra las paredes de las arterias. Causar problemas serios como insuficiencia cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal.
– Problemas cardiovasculares. Accidente cerebro vascular: curre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es obstruido por un coágulo u otra partícula, lo que provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, quedando paralizada la zona del cuerpo «dirigida» por esa parte del cerebro.
– Cáncer: desarrollo de células anormales con un crecimiento incontrolado.
– Problemas visuales, sordera, mareos o vértigos.
Cuando somos las responsables de impartir los cuidados a un paciente de estas características, dependiente y mayor, es de vital importancia la implicación familiar y la educación de los familiares para el cuidado del enfermo dependiente antes del alta. Esta importancia reside en la seguridad de que el paciente estará bien atendido, de que sus familiares le proporcionarán los cuidados que necesita en cada momento, con una correcta administración, tanto en frecuencia, duración y ejecución, evitando así un reingreso prematuro y evitable, y un empeoramiento del estado general del enfermo, es decir, estos familiares ejercen un papel fundamental en la prevención secundaria y terciaria de estas personas ( también en la primaria, pero no nos encontramos en ese contexto ).
Por otro lado, igual importancia tiene el abordaje de este paciente y su cuidador por un equipo multidisciplinar e interdisciplinar, ya que, aunque siempre se debe de tratar a todos y cada uno de nuestros pacientes de una manera integral, esta máxima en el anciano es esencial, debido a las múltiples patologías que presentan y a su estado general, que en la mayoría de los casos, es mucho más frágil y con mayor deterioro que el de una persona joven.
BIBLIOGRAFÍA:
Valoración geriátrica integral. Caso clínico.
Analizando el caso clínico expuesto podemos observar un plan de cuidados muy completo, y que además en 6 meses consigue hacer realidad los objetivos descritos, los cuales eran: seguimiento de su pluripatología, control y ajuste de medicación, mejora del estado nutricional, rehabilitación física y aumentar su estado de ánimo.

El hombre ingresa en la residencia con malnutrición proteico-calórica severa y bajo peso, ya que sólo se alimentaba de conservas y alguna cosa que le daban los vecinos, además él tiene diabetes e hipertensión arterial, enfermedades en los que la dieta juega un papel importante. Le costaba muchísimo caminar (tenía un Barthel de 40) era profundamente inestable y tenía un historial de caídas de repetición. Padecía trastorno crónico del sueño, incontinencia vesical y problemas respiratorios, ya que padece EPOC y ha tenido ingresos por complicaciones de esa enfermedad. Con todos estos antecedentes que hemos visto, el paciente, como podemos imaginar, tenía una medicación bastante nutrida.
Pues bien, gracias a este plan de cuidados tan integral se consigue que el paciente gane peso y controle adecuadamente su glucemia mediante una dieta hipercalórica y unos suplementos, teniendo siempre en cuenta, por supuesto su diabetes. A nivel respiratorio se le da leche de arroz, que aunque no hay estudios sostienen que por lo que han observado mejora el patrón respiratorio. Uno de los progresos más importante a mi juicio, junto con la mejoría de su estado de ánimo, ha sido la mejora de su movilidad mediante fisioterapia. Ha pasado de un Barthel de 40 a 60 en 6 meses. Camina con bastón e incluso se realizan salidas exteriores. En su habitación de han colocado barras y agarradores para que él pueda desplazarse con seguridad y además gracias a estas instalaciones y a la terapia ocupacional va solo al baño y se afeita y se peina sólo, se le pone tena pants, ya que con pañales le resultaba más complicado ir al baño y no olvidemos que además es incontinente. Se le supervisa 4 veces al día para ver si necesita cambio.
El otro tema de interés también por su complejidad ha sido el abordaje de su depresión, con la ayuda de un psicólogo, la escucha activa por parte de las enfermeras durante 20 min, y la adaptación a su nuevo hogar, lleno de gente con la que puede tener una vida social satisfactoria. Se consigue disminuir la dosis de medicamentos relacionado con este problema y se sustituye por remedios naturales.
Como podemos comprobar el plan de cuidado cumple con todos los objetivos con creces, lo único que no se le da mucha importancia es a su hipertensión arterial, pero porque nada más llegar a la residencia el médico le hace una revisión general, en la que evidentemente se le toma la tensión y la tiene controlada: 132/74. Aunque no lo diga en el caso supongo que a partir de entonces se le vigilaría y la dieta sería baja en sal, ninguna dieta de una residencia es elevada en sal (o al menos no debería). De la evolución y tratamiento del trastorno crónico del sueño tampoco tenemos referencias, aunque con la mejoría del estado psicológico, seguramente habrá mejorado algo. En el caso de no haber sido tratado, yo lo añadiría al plan.
Por todo lo demás, como ya he dicho anteriormente me parece estupendo. El paciente ha conseguido una mejora funcional y orgánica, y lo más importante manifiesta sentirse feliz, al haber encontrado un nuevo hogar y una nueva vida, ya no se encuentra sólo.
Programa de prevención secundaria de la EPOC.
Dentro de las 14 necesidades de Virginia Henderson, escogeremos una necesidad y hallaremos una patología que se englobe dentro de ésta, y que tenga una repercusión importante dentro de la población anciana. En nuestro caso hemos decidido decantarnos por la necesidad de respirar adecuadamente y nos hemos centrado en una patología que nos parece interesante dado su alta incidencia: la EPOC, para analizar las actividades de prevención secundaria más importantes que se utilizan.
La vacunación antigripal y el consejo antitabáquico son las actuaciones prioritarias contra el EPOC, la primera prevención primaria, y la segunda prevención secundaria, con una eficacia y una factibilidad superior al 70%.
Presentamos aquí las intervenciones principales en prevención secundaria de la EPOC (excluyendo a la vacunación antigripal, que forma parte de la prevención primaria, como ya hemos dicho anteriormente ) junto con su porcentaje de eficacia y factibilidad, según un estudio publicado en 2007 [1] en el que se analizan las principales intervenciones de atención primaria para los problemas de salud con mayor prevalencia en mayores de 65 años, en nuestro caso encontramos:
– Consejo antitabáquico: eficacia 80% (50-90%) factibilidad 70% (40-80%).
– Control precoz de las agudizaciones: eficacia 60% (40-70%) factibilidad 50% (30-70%).
– Vacunación antigripal: eficacia 80% (40-90%) factibilidad 90% (60-90%).
– Cumplimiento terapéutico (uso de inhaladores, etc.). Seguimiento: eficacia 60% (50-80%) factibilidad 60% (20-70%)
Aunque estas sean las actividades principales, también podemos encontrar muchas otras, en cuanto a prevención secundaria de la EPOC como son:
– Entrenamiento de músculos respiratorios.
– Entrenamiento en despejar las vías aéreas. Usted debe beber suficiente líquido con el fin de eliminar un aumento de secreciones y hacer inspiraciones profundas.
– Control de la respiración. Se realiza mediante dos técnicas:
- Fruncimiento de labios
Relaje el cuello y los músculos de los hombros, inspire despacio por la nariz y cuente hasta 2 mentalmente. Coloque los labios fruncidos, cerrándolos sin apretar, finalmente suelte el aire lentamente contando hasta 4 o más.
- Respiración diafragmática
Colóquese en una posición confortable y relaje cuello y hombros. Ponga una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen. Tome aire por la nariz contando mentalmente hasta 2, usted debe sentir su abdomen relajado y su pecho quieto. Espire utilizando su abdomen contando hasta 4. Debe sentir su abdomen contraído y su pecho quieto.
Estas entrarían dentro de lo que es la fisioterapia respiratoria, muy beneficiosa en estos casos. Es una parte muy importante dentro del tratamiento integral de la EPOC. Si el paciente se implica en el programa de rehabilitación respiratoria su capacidad de ejercicio, su funcionamiento físico y su calidad de vida mejorarán notablemente junto con la reducción de problemas asociados a la EPOC.
A continuación podemos ver pinchando en estos enlaces un vídeo explicativo sobre fisioterapia respiratoria en la EPOC:
Este trabajo ha sido realizado conjuntamente por: Sara Lozano Sánchez y Virginia Muñoz Jiménez.
Bibliografía:
[1] Valenzuela López MI et al. Intervenciones sanitarias en atención primaria que disminuyen la hospitalización por Ambulatory Care Sensitive Conditions en mayores de 65 años. Aten. Primaria. 2007;39(10):525-34 |
[2] Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 2012. Guía de práctica clínica para el tratamiento de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) Edita: Agencia Laín Entralgo. Gran Vía, 27. 28013, Madrid. España-Spain. Disponible en: http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_512_EPOC_Lain_Entr_paciente.pdf
Teorías del envejecimiento. Importancia de diferenciar entre envejecimiento sano y enfermo.

Para mí el envejecimiento no se puede explicar mediante ninguna sola de las teorías que existen hoy día. Sí quizás, desde la unión de unas pocas, debido a que el envejecimiento presenta una causa multifactorial. Para mí, las teorías que mejor definirían este proceso serían las siguientes:
– Teoría de las uniones cruzadas de estructuras celulares: establece que la formación de enlaces entre proteínas y entre cadenas de ADN aumenta con la edad y son las responsables de envejecimiento celular. Estas uniones alterarían el adecuado funcionamiento; acumulándose disminuyendo la permeabilidad y la elasticidad del entorno extracelular ( p.e, falta de elasticidad de la piel y de la rigidez articulatoria que aparecen con el envejecimiento)
– Teorías de la Programación Biológica: la pérdida en capacidad funcional del envejecimiento individual reflejaría la suma de pérdidas de capacidades funcionales de las células de los individuos debido a la capacidad limitada de replicación de las células que responde a una información programada.
– Teoría de los Radicales Libres: la mayoría de los cambios que se producen con el envejecimiento se deben a daño causado por radicales libres. Éstos son moléculas, productos de desecho, que se producen como consecuencia de determinados procesos metabólicos reduce la eficacia de la célula.
– Por último mencionar la teoría inmunológica y neuroendocrina que sugieren fallos en estos sistemas, ya que está comprobado el deterioro y la alteración de estos sistemas conforme a la edad.
Por otro lado, y diferenciando envejecimiento sano de enfermo, existen dos formas de que veamos pasar el tiempo: la primera, es llevando una vida desocupada, sin intereses, contemplativa, esperando simplemente algo, que en la mayoría de las veces, ni siquiera sabemos qué es.
En esta etapa vital (o en cualquier otra) acaso sea la muerte. O podemos, por el contrario, armarnos de valor y aprovechar el tiempo que tengamos, manteniéndonos ocupados y activos, tratando de sacarle provecho a las cosas que tenemos y a las personas de nuestro alrededor. No importa entonces que el tiempo nos pase rápido. La importancia recae no en la cantidad de tiempo, sino en la calidad del tiempo que decidamos vivir. Llevar una vida feliz, plena y ocupada en la que el tiempo pasa sin que nos demos cuenta, lo importante es haber disfrutado cada uno de los momentos, vividos al máximo y tratar de sacarle lo bueno incluso a los malos momentos de nuestra vida. Creo firmemente en esto y en que es aplicable a todas las etapas de nuestra vida, tanto en la adolescencia como en la ancianidad, lo que ocurre es que en la ancianidad esto adquiere especial relevancia, ya que dentro de las etapas de nuestra vida, es la última, y precisamente por ello, supone unos grandes cambios en el individuo relacionados con la pérdida de funcionalidad y deterioro de ésta, que requieren, como toda etapa de nuestra vida, de la adquisición de una serie de habilidades y un cambio del punto de vista general para afrontarla satisfactoriamente y llevar de este modo un envejecimiento saludable, independientemente de las afecciones propias de la edad. Si
no conseguimos adaptarnos eficazmente a este cambio, lo más probable es que envejezcamos enfermos, independientemente del nivel de colesterol, la diabetes o la HTA. Estaremos psicológicamente mal, lo que se notará a nivel físico y acarreará sus consecuencias, a las que no seremos capaces de hacerles frente debido a nuestro deprimido estado y así, continuamente, hundiéndonos cada vez más. Es por esto que la teoría de Pamela G. Reed comentada anteriormente, es tan válida para ancianos.
¿Te gustaría trabajar con ancianos? Valores atribuidos a la ancianidad por nuestra sociedad.
Aunque trabajar con ancianos nunca ha sido mi meta en enfermería, la verdad es que la idea tampoco me desagrada mucho, sobre todo teniendo en cuenta que de los ámbitos para ejercer que hasta ahora conozco, la atención primaria es el que más me gusta, y ahí el trabajo con ancianos es muy frecuente. Una parte muy importante de la población que es atendida por atención primaria son ancianos, y casi la mayoría dentro de la población atendida en atención domiciliaria.
Por desgracia en esta sociedad, donde prima la productividad y la competitividad en el marco de un modelo socioeconómico capitalista, y por otro lado con la incorporación de la mujer al mundo laboral, lo que ha sido causa de un déficit de cuidadoras, los valores transmitidos sobre la vejez no son del todo positivos. Por un lado estos valores son los de una persona frágil, dependiente, improductiva y alejada del ámbito social, por otro lado, y debido al déficit de cuidadores y la salida de la mujer del hogar, como ya hemos comentado anteriormente, se tiende a ver al anciano como a un estorbo. Si la persona es dependiente no se sabe que hacer con ella, y si no tiene soluciones bien por requisito económico o sociales, se crea un conflicto.
Por otro lado hay valores positivos como es la sabiduría, que en prácticamente todas las sociedades ha ostentado siempre la población anciana y que sin embargo en esta cada vez se valora menos, debido al gran avance tecnológico. En sociedades menos desarrolladas y cambiantes, aunque siempre hay un desfase entre la juventud y la ancianidad, éste no es tan acusado como en la nuestra. La tecnología avanza a pasos agigantados, con lo que ello conlleva para nuestro día a día y para el desarrollo social. Por norma general las personas mayores se quedan atrasadas y estancadas en cuanto a esta progresión, por lo que su sabiduría se considera a veces obsoleta en estos tiempos, sin pararnos a pensar que en muchos casos aunque la forma de presentación de una situación cambie, la esencia es casi siempre la misma. Así pues nos encontramos con una gran paradoja: en países donde supuestamente el nivel de desarrollo es muy elevado, el respeto a los ancianos es muchísimo menor que en países en los que el desarrollo (entiéndase que en esa palabra siempre queda englobado el desarrollo sociocultural, aparte del económico) es menor y suponemos muy limitado
Personalmente yo pienso que dar unos valores predeterminados a la población anciana como si de un amasa homogénea se tratara es cuanto menos un gran error. Tenemos que tener en cuenta a la que tiene más de 65 años el rango de edad con el que trabajamos es muy muy amplio y una persona de 65 años para nada es comparable a una de 95, son treinta años de diferencia y más a esa edad, a la que los años pasan más factura que nunca. Hay ancianos dependientes, ancianos que con la jubilación ejercen un papel importantísimo e imprescindible como es el cuidado de los nietos, ya que por lo comentado anteriormente tanto la madre como el padre de estos niños trabajan, ancianos con una vida social plena y animada que descubren a esta edad una oportunidad de autodedicarse todo el tiempo que antaño no pudieron, realizando múltiples actividades como viajar.
Como conclusión estoy completamente de acuerdo con que cada persona persona envejece como vive y que por eso podemos encontrar desde el anciano productivo con una vida llena, hasta el anciano pasivo, frágil y sin ninguna enfermedad ni dependencia más fuerte que su propia mentalidad pesimista y alicaída.

Teoría autotrascendencia (Pamela G.Reed)
Esta teoría se construye alrededor de la parte metafísica de la persona. Centra en la “psique” de ésta el objeto del cuidado enfermero. Es muy importante, ya que hasta este momento el nivel psicológico de la persona siempre ha quedado integrado como parte de un ser biopsicosocial, pero nunca hasta entonces se le ha concedido en enfermería tal relevancia al aspecto puramente psicológico del ser humano, relacionado además con la mortalidad y la trascendencia personal, como pilar central.
Los conceptos principales de esta teoría son 3:
Vulnerabilidad: conciencia que tiene una persona sobre su naturaleza mortal. La vulnerabilidad aumenta con el envejecimiento, enfermedad o una crisis vital, entre otros.
Autotrascendencia: es el cambio que sufren los límites personales o puntos de vista de una persona, desencadenados generalmente por algún acontecimiento. Este cambio puede ser hacia fuera (ampliación o reducción de la conciencia que tenemos de nuestro entorno y relaciones personales), hacia dentro (capacidad para mejorar la percepción de nuestras creencias, valores e ideales), temporal (integrar el pasado y el futuro para vivir mejor el presente) y transpersonal (ampliación del mundo interior).
Bienestar: es la sensación de plenitud y de salud que tiene una persona, según sus propios criterios.
Estos conceptos están interaccionados entre sí, de forma que:
– El aumento de la vulnerabilidad produce un aumento de la autotrascendencia.
– La autotrascendencia está relacionada positivamente con el bienestar.
– Los factores personales y contextuales influyen en las relaciones anteriores.
Otros conceptos son los factores moduladores-mediadores, que son variables personales y contextuales como edad, sexo, entorno, etc; y los puntos de intervención, que son todas las acciones que las enfermeras llevan a cabo para promover la autotrascendencia.
Conforme a lo visto anteriormente, aplicar esta teoría, por tanto, a la población envejecida tiene verdadero sentido e interés. Hablamos de un grupo de personas con gran vulnerabilidad, por encontrarse en la etapa final de la vida, tener una mayor conciencia de muerte y estar sufriendo el declive típico de la edad, por consiguiente también presentan una gran autotrascendecia, y es ahí donde las enfermeras tenemos que actuar y fomentar estas cualidades, para que todo ello esté relacionado con un mayor grado de bienestar. Tenemos que intentando influir de manera positiva en los factores personales y contextuales de la persona en cuestión para que estas personas puedan avanzar en su desarrollo, dándole relevancia a otros aspectos. Así si conseguimos que la persona mantenga su salud mental y alcance un grado óptimo de bienestar, podremos conseguir que dejen de prestar atención al desarrollo físico y cognitivo que padecen, ya que en muchos casos, su atención patológica a estos acaba manifestándose en forma de enfermedad somática.
Como conclusión, está teoría me parece muy recomendable para aplicarla, no sólo en el campo de enfermería, sino como algo digno de aplicarse en nuestra vida diaria. Y no sólo para las personas mayores, ya que en un principio esta teoría fue dirigida a ellas, sino para cualquier persona en cualquier momento de su vida que se encuentre ante una situación de difícil afrontamiento. Otro campo muy interesante, y donde también se llevó a la práctica es en el campo de la salud mental. El inconveniente es que, tal y como está instaurado el sistema sanitario y tal vez la conciencia general del personal sanitario, aún es un poco utopía en la práctica clínica, debido a la falta de tiempo y a la corta relación de las enfermeras con muchos de los pacientes, además incluso se podría solapar con la labor del psicólogo. Pero de todos modos creo que es una teoría innovadora y que su aplicación sería muy eficaz, en la prevención de enfermedades tanto mentales como somáticas derivadas de las anteriores.


















